Negociaciones sobre el futuro pacto- Bali /Adhesión de EEUU
Estados Unidos se une en Bali al acuerdo base sobre el calentamiento global
Repentinamente, Estados Unidos aceptó los cambios propuestos por las naciones en vías de desarrollo al documento para lanzar las negociaciones sobre un futuro pacto contra el calentamiento global en 2009 en la cumbre de Bali.
La delegación estadounidense en la Conferencia sobre el cambio climático de Bali rechazó previamente las modificaciones propuestas por los países pobres que respondían a su necesidad de recibir asistencia tecnológica de los países ricos y otros asuntos ampliamente reconocidos en el documento. Sin embargo, después de que los delegados criticaran la postura de Estados Unidos y le instaran a reconsiderar su posición, la delegación norteamericana rectificó. “Creo que hemos recorrido un largo camino hasta aquí”, dijo Paula Dobriansky, jefa de la delegación norteamericana. “Estados Unidos está muy comprometido con este esfuerzo y solamente queremos asegurar que realmente todos actuamos juntos”, comentó. Finalmente, afirmó: “Iremos adelante y nos sumaremos al consenso”. El compromiso de Estados Unidos desatascó el punto muerto al que habían llegado las conversaciones. En el último día de los dos días que ha durado esta conferencia internacional, los delegados dialogaron acerca de la formulación de un documento final en el que las dos partes tuvieron que hacer concesiones. Los países europeos y las regiones en vías de desarrollo aceptaron que no se cuantifique la cifra de reducción de las emisiones de CO2 y los estadounidenses aceptaron que se especifique que las emisiones se deben reducir “de forma notable”. Para el secretario ejecutivo de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, la opinión pública mundial ha obligado a que las más de 180 delegaciones que asistieron a la Conferencia de Bali encontraran el camino para llegar a un acuerdo. “No creo que ningún político pueda permitirse” eludir los acuerdos, “quizá Estados Unidos más que ninguno”, subrayó.
Sin cifrasPara ONG ecologistas y movimientos sociales el hecho de que el documento final no ponga cifras a la obligación de reducir la emisión de CO2 demuestra que las cumbres internacionales “no sirven para nada”.
Hay que cifrar las reducciones de las emisiones cuanto antes y que no hay que esperar a firmar de aquí dos años el protocolo que sustituirá a Kyoto, vigente hasta 2012, recordó Greenpeace. EP