Faltan bemoles…
Tengo un amigo abogado, o tal vez, mejor decir conocido y acosado por mi supina ignorancia legal. Hace unos años, en referencia a un asunto sobre el embargo de una casa a unos ancianos por el impago de una letra, hablé con él y le pregunté cómo era posible que quitaran la casa a esos ancianos por una letra de 20.000 pesetas (unos 130 € actuales). Mi amigo me miró y respondió con la seriedad que le caracteriza:
-Es la ley…
-Pero es injusta -le repliqué-, no tiene sentido que por un mal tan insignificante se infrinja un castigo tan duro…
-La ley, cuando se aplica, nunca es injusta, es lo que establece el código.
-¿No se podía hacer nada?
-Con la ley en la mano, no
-Ya, pero no sé, ¿no se le caía la cara de la vergüenza al juez que aplicó semejante desatino?
-Tú no debes recordarlo, pero el juez en manifestación pública, lamentó que la ley le obligara a ejecutar…
-Pero se podía perder el expediente, no sé, con el desastre que son los juzgados…
-Así es, se hubiera podido perder, hubiera bastado un comentario oportuno, pero los hay que no se mojan ni cuando se duchan.
Estos recuerdos me han venido a la memoria cuando hoy, he leído las declaraciones de un vocal del CGPJ que dice llamarse Alfons, aunque, tanto si le gusta como si no, es Alfonso López -manda pantalones, apellidado López y ahora resulta que el fulano dice que no es español-, nacido en Sagunto (Valencia) y de digna profesión notario, o perceptor de comisiones por dar fe…¿Dar fe he dicho?, éste lo que tiene es un morro que se lo pisa, vamos, que es un jeta, un trepa, un mesiánico que debería estar en otro lugar que no fuera la más alta representación de los jueces españoles y, a ser posible, lo más alejado del ejercicio de tan digna profesión.
El caso es, que este muchacho aupado por Convergencia y Unión a la vocalía del Consejo -¿será otro Estivill?-, pasea ahora sus doctos conocimientos por los platós de televisión, donde no se corta un pelo y nos dice que él no es español, ahora, eso sí, él cobra de una institución como el CGPJ sin ningún reparo y se ampara en que los Estados invadidos por las hordas españolas, también cotizan a la hacienda de esa nación extranjera…
A buen seguro que el resto del Consejo ha leído u oído hablar de las declaraciones de su compañero de junta y yo me pregunto:
¿Con estas declaraciones y, habida cuenta de que para estar en el Consejo es requisito imprescindible ser español, no se lo puede echar? ¿Con estas mismas declaraciones no se le puede impedir ejercer como notario, ya que para serlo también es requisito ser español?
Es más que posible que, como quiera que son declaraciones a la prensa, como es una pertenencia a un Círculo de Estudios Soberanista y así un largo legajo de agujeros legales, no se pueda hacer nada, pero recordando a mi amigo el abogado y nuestra conversación me pregunto:
¿No se le puede abrir un expediente inhabilitador, dictar su apartamiento del Consejo y la retirada preventiva del colegio de notarios?
Seguro que es ilegal, seguro que no se puede hacer, pero se me ocurría que bien podría abrírsele un expediente y marginarle, y cuando él protestara y elevara los recursos pertinentes, hacer que por una vez y gracias el desorden de los juzgados -donde se pierden expedientes gravísimos- se extraviara el mencionado expediente, acusando para ello si fuera necesario a los servicios de limpieza -limpieza de idiotas y otros bárbaros como el mencionado- o al cambio de personal, a la precariedad laboral, a…
Pero faltan bemoles, falta algo importante en la casa de la justicia, falta decisión, ética, coraje, dignidad…Aunque sea haciendo trampas, que tantas veces se hacen y no con tan buenos fines…
en Septiembre 17, 2007|2:25 am
Para una causa justa…pocos son los que acuden. Y no solo lo vemos en la ley, sino en el día a día.
Beso.