José Antonio Martínez Soler
Todo sea por la pasta, sí señor, así se eligen y así se crean corrientes de opinión. Me recuerda usted las fobias de Alfonso Rojo.
Uno de estos días, querido señor, nos debería contar a qué tanta inquina con el pobre Pedro J. Casi todos los que le hemos oído, leído o visto en televisión tenemos una sensación extraña ante él, similar a las que nos producen ciertas criaturas, una sensación de viscosidad, de suciedad, aunque vista esos tirantes tan inmaculados, es cierto, nos produce alteraciones en la digestión, así pues, de modo habitual, miramos con guantes y gafas de látex lo que publica, pero…lo de usted… lo de usted… si fuera -que no lo soy-, psicólogo, pensaría que obedece a un amor no correspondido…
Ojalá nos sorprenda un día con la portada de El País en blanco, sin nada, sin un solo gesto, y la portada de El Mundo con la leyenda que diga: “Semana Solidaria con Perú en El Mundo”.
No se piense usted que creo todo lo que leo, incluso en días pienso que usted no es de fiar, perdóneme que se lo diga, pero hasta ahí llega mi descreimiento. Es más, lo que este pasado día 18 resalta en su blog me parece mentira, me parece soez, me parece sucio e ignominioso, claro que, seguramente este domingo ya anda usted elaborando uno de sus post más éticos y rectificando la malicia que, los mal pensados como yo, vemos en su trabajo.
Ojalá el periódico de color amarillo tirantes de Pedro J. no sólo practique lo que nos promete a los ciudadanos, ojalá sean tan decentes como la mujer del Cesar y nos den a los sencillos la oportunidad de ver la recaudación para Perú avalada por la firma de un notario. Ojalá los periodistas de El Mundo sigan a esa solidaridad de su empresa y nos certifiquen que ha llegado en tiempo y hora así como en su totalidad al pueblo de Perú.
Confieso que desconfío de los embaucadores, de los que como usted, no mienten, pero ignoran aquello que no favorece sus intereses, así como de aquellos que se empeñan día sí y día también en destapar escándalos con las ONG, pero que a buen seguro, y habida cuenta de la oportunidad de oro que tienen al alcance de sus reportajes, no lo harán, dejarán el dinero en donde más cómodo les sea “¿para qué más?” -se dirán-, después de todo, ellos son los únicos que, en vez de pedir, es decir, abrir una cuenta en el banco amigo para que sean los ciudadanos los que sean solidarios, se rascan sus beneficios y los dan, o eso espero, tal cual prometen, a esa comunidad iberoamericana que pasa por el terror.
En el momento de redactar este escrito, un periodista peruano, Christian Manrique, me cuenta que ya está en Perú el presidente de Colombia y, como es natural, me pregunto: ¿tendrá cuajo de seguir de vacaciones Zapatero y no viajará a Perú? La respuesta es sencilla, Zapatero está agotado y, como es natural, su amada compañera doña Sonso no le deja salir, no sea cosa de que vuelva a casa con lumbago y no pueda seguir prodigándole sus maritales atenciones.
Por último Sr. Martínez Soler, la noticia, o el anuncio del diario El Mundo de su solidaridad con Perú es del día 18, así lo he visto en su edición electrónica. Aún tiene tiempo de rectificar.