Los Hijos de don Quijote
Así se llama el movimiento francés -quién iba a decir que fueran franceses los que usaran el nombre del hidalgo caballero- que ha luchado hasta conseguir que el Gobierno francés elabore un proyecto de ley por el que los ciudadanos puedan reclamar ante los tribunales por su derecho a una vivienda digna.
Tal cual todo está planeado, este movimiento ciudadano ha conseguido que desde el 2012 las viviendas sociales sean un hecho.
No entraré en los detalles administrativos del pacto firmado por el Gobierno francés y la asociación, pero sí será bueno, tal vez, que nos demos cuenta de lo que se puede hacer con un poco de buena voluntad, una dosis de solidaridad y un trabajo que despertó pronto entre los ciudadanos franceses las más grandes simpatías…
Un actor -¿dónde estarán aquí los Bardem, dónde los Banderas, las Pe y los demás?-, Agustin Legrand, acampó con sus hermanos en dos tiendas de campaña junto al Sena, donde los desheredados de la fortuna, los sin techo, duermen o simplemente se congelan. Con esa actitud, con unos ordenadores, consiguieron que hasta once mil personas se movilizaran en el mismo sentido en más de cien ciudades francesas, por cierto, tengo entendido que no rompieron lunas, ni quemaron coches, sólo presionaron al Gobierno… justo como aquí, como nosotros ahora, en año de elecciones.
En la mañana de ayer sufrí un golpe en la cabeza, justo en la emisora de la caridad, justo en la emisora de los defensores de los desvalidos, en la emisora del amor que nos mostró el Carpintero, justo ahí… Un individuo, una mala persona, un animal de bellotas, un ciego de ambición, un piojo resucitado que obedece al nombre de Federico Jimenez Losantos decía a grosso modo -ya les anticipo que podrán escuchar sus palabras literales en el corte que pongo en este escrito- lo siguiente: “Derecho, ¿qué es eso del derecho a una vivienda digna? ¿A qué bobo se le ocurrió poner eso en la Constitución? Si alguien tiene un problema se le tendrá que echar una mano, pero eso no es un derecho, será caridad, solidaridad.”
CANALLA, así, en voz baja, canalla, malnacido, por tu boca habla la miseria moral en la que te mueves. Lo que dicen en la Junta de Andalucía será o no una mentira, pero, ¿sabes?, aguarda, espera, y si eso declarado no se cumple, haz como tu querido Antonio, di eso que repites como si fuera una muletilla barata: “son las siete de la mañana y los Albertos no están en la cárcel, sólo que ahora, exige, solivianta al pueblo andaluz que necesita vivir con dignidad, y al que tal vez, ese cacique llamado Chaves esté engañando: ”Son las siete de la mañana y Chaves no ha hecho una sola de las casas prometidas… a la cárcel con él.”
Todos -incluido yo- te aplaudiremos, sólo que hoy, hoy siento rabia, siento pena, frustración y unas enormes ganas de escupir en tu cara.
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en Septiembre 7, 2007|4:27 am
A veces no puedo creer que cierta gente pueda decir y expresar su opinión tan a la ligera, teniendo el poder de hacer cambios desde su medio…de verdad no lo entiendo. Será verdad eso de que nunca es triste la verdad, sino lo que no tiene es remedio ? a veces cuando escucho esto…me lo cuestiono.