Remember The Alamo
“Estamos ante la Reconquista Hispana”, advierten en EE.UU. no sólo estudiosos y profesores, como Samuel P. Huntington, sino también novelistas de éxito, como William W. Johnstone, cuyo último libro, “Remember The Alamo” es motivo de mil debates en los medios de comunicación.
En EE.UU. hay una frase para definir el heroísmo, “Remember The Alamo” -Recuerden el Alamo-, antiguo fuerte español en San Antonio, Texas, en el que en 1836 los colonos anglosajones trataron de resistir al general Santa Anna, que luchaba por recuperar ese territorio que los nacientes Estados Unidos estaban usurpándole al recién idependizado México.
La novela de Johnstone (Pinnacle) tiene como contexto la creciente influencia hispana en los estados del sur y del suroeste en el país, y las demandas de los nacionalistas mexicanos que desean reconquistar Texas, California y Nuevo México, especialmente.
En la novela, el Gobierno texano cede El Alamo al Gobierno mexicano como muestra de amistad durante una semana de celebraciones históricas, pero los reconquistadores mexicanos deciden quedarse permanentemente.
Ante la incapacidad política estadounidense, unos héroes anglosajones, gente de la calle, combaten a los mexicanos y reconquistan lo reconquistado por los reconquistadores.
Ya se sabe que en EE.UU. todo es mercado. Temas así venden. La cuestión es que el poder y número crecientes de hispanos es alarmante para muchos anglosajones que observan el crecimiento de los extremismos religiosos y nacionalistas, tanto propios como de algunos inmigrantes, y no sólo hispanos.
Hay un cierto ambiente de temor por el futuro, con un país que no sale bien parado en numerosas aventuras y ante una posible crisis económica.
Y ello, cuando se sabe que los quizás 60 millones de hispanos legales e indocumentados actuales, de los 301 millones de habitantes del país, serán 105 millones en treinta años.