Cuando la justicia cojea…
Por: José Ignacio Penagos H.
Es interesante ver el giro que se ha dado con el tema de la agresión de la joven ecuatoriana en Barcelona. Una agresión que ya pronto cumplirá un mes y que desde conocerse por la justicia el asunto, fue dejado como muchos otros, entre el tintero, pero que al darse a conocer a la opinión pública recientemente, hizo que todo el sector justicia se moviera y ahora hasta rectificaciones de fiscales y de ministro a bordo, hacen que se de un giro radical.
Se trata de la concepción antigua de la falta de muletas de la justicia coja. La vaga idea que abunda en los círculos de justicia -no solo de España sino de todo el mundo- en los que se piensa que lo que no se conoce masivamente, no ha ocurrido. La relevancia, por ejemplo, de este caso se dio no por el hecho mismo ocurrido cuando llegó ante la justicia en un primer momento, sino cuando casi un mes mas tarde de haberse ocurrido el hecho, fue dado a conocer masivamente.
Entonces la justicia comenzó a cojear mas de prisa para no ser “juzgada” por la opinión pública que deplora hechos tan perversos como la agresión por xenofobia y que reclama un castigo ejemplar. Así las cosas, desde la fiscalía hasta el ministro de justicia rectificaron su posición y destacaron la necesidad de ordenar la captura del infame agresor.
Todos en el sector justicia han llegado a decir que “viendo las imágenes reconocen el error de haber dejado libre al agresor”. Este golpe de pecho llega tarde. El ministro dijo hoy que habían ordenado la recaptura y enfatizó que “a lo mejor ya se habrá ejecutado la orden de recaptura”, pero como la justicia cojea, la solicitud de la fiscalía llegó tarde al juez que tiene que emitir la orden y sería mañana. Nada raro que la cojera de la justicia sumado a la publicidad dada de la eminente orden de captura, el agresor se de a la fuga; al menos parece que sus piernas -con las que pateó en la cara a la joven ecuatoriana en el metro- están mejor para correr y podrá tomar ventaja a la cojeante justicia.
De todos modos y como se haya presentado todo este giro y cambio de prioridad y de concepción de la gravedad del hecho por parte de la justicia tras su reflexión tardía, es importante y, sobre todo digna de reconocer, como un avance en la lucha contra la xenofobia en España.
Esperemos que este jueves para cuando se emita la captura, el agresor acepte su culpa y su error entregándose por voluntad propia sin huir. Al menos hoy, se le vio tomando cañas en un bar para escapar de las cámaras sin intención de escapar. Es de reconocer desde este blog, a los miles de españoles que se han manifestado solidarios con la suerte de la joven agredida y de su exigencia de justicia como un respaldo a la multiculturalidad y condenando este tipo de actos xenófobos. Cuando una sociedad entiende la importancia de la diferencia, ha dado mil pasos para consolidar su progreso y desarrollo. Gracias a los españoles civilizados y solidarios. Ahora esperemos que se cumpla que cuando la justicia cojea… si llega.