El Corresponsal

es parte de Cafeteradigital.com

Noviembre 16, 2007

La cortina de humo en Venezuela

Publicado por elcorresponsal en General

Por: José Ignacio Penagos H.

Luego del episodio en el que el Rey de España Don Juan Carlos dijera en el marco de la cumbre iberoamericana al presidente de Venezuela Hugo Chávez: “por qué no te callas?” tras las constantes interrupciones del mandatario al presidente español José Luis Rodríguez Zapatero; se pensaría que la repercusión sería mas por parte del eco que los analistas y medios de comunicación hicieran a las palabras del Rey. Así parecía ser, pero contrario a los presupuestos, fue el mismo presidente Chávez quien a modo de espiral fue creciendo el episodio, evolucionándolo hasta magnificar el asunto con un único fin: Crear una cortina de humo.

Podrán los lectores preguntarse, pero que tiene de “cortina de humo” o que tiene que “tapar” el presidente Chávez generando tal nivel de polémica durante toda una semana en la que no ha pasado un sólo día en declarar algo como que “la inversión española en Venezuela no es necesaria” o que “las empresas venezolanas van a ser miradas con lupa en Venezuela” o que “el rey también participó del intento de golpe” o quizás con la declaración de que “a los americanos los callaron los españoles hace 500 años pero cortándoles el cuello”; que tiene que esconder Chávez?

Todo este circo montado por el mandatario venezolano buscaba cambiar la atención mediática internacional durante esta semana prefiriendo hacer polémicas declaraciones y así impedir que se den a conocer las masivas marchas estudiantiles en contra del la política del mandatario. Chávez prefirió arriesgar las relaciones con España que bien pueden recomponerse en política internacional con un par de conversaciones y disculpas privadas -como está acostumbrado a hacerlo- y generar la cortina de humo que escondiera que ya no son solamente los estudiantes universitarios los que marchan, sino los de instituto, que a ellos se sumaron las madres y padres de familia y que quienes se manifiestan en las calles no son exclusivamente los opositores tradicionales y clases privilegiadas, sino quienes antes creían en él y ya se cansaron de esperar milagros que no llegan y por el contrario viven los abusos y la manipulación del gobierno.

Chávez tenía que tapar la convocatoria de varios de sus hasta hace poco muy cercanos amigos como exministros, su propia ex esposa, algunos militares que parecían fieles y que han salido a pronunciarse en contra de las pretensiones del presidente de buscar ser reelegido indefinidamente a través de una reforma a la constitución y, que muchos atinan a pensar, que se va a aprobar por el tinglado montado por el mandatario venezolano que domina y manipula la totalidad de las instituciones democráticas del país, y que las ha cambiado de ser instituciones estatales para convertirlas en instituciones de gobierno qué él maneja a su antojo.

Chávez tenía que ocular con esto la grave situación generada tras las marchas multitudinarias en las calles del país, en donde las fuerzas chavistas asesinaron a 6 estudiantes y dejaron heridas a una gran cantidad en una fragante violación a los derechos humanos y todo esto merecía crear una cortina de humo que bien logró y para lo que hábilmente aprovechó el incidente con España para darle vueltas y vueltas al tema y reencaucharlo todos los días hasta despistar la opinión pública mundial.

Esta misma semana se ha relanzado en el portal youtube, un video realizado hace un año luego de las protestas de ese momento en el que se denuncia la situación venezolana, cada día mas difícil y para muchos de los analistas locales, cercana a una guerra civil en Venezuela, dado la fuerte división del país y los niveles de radicalización a las que ha llevado el amor y el odio por Chávez, en donde quienes lo quieren fuera del poder, ya superan el 57% de los ciudadanos según revela una encuesta que fue prohibida en su publicación y que cuentan algunos periodistas acallados por el régimen.

Deja tu comentario

Debes estar registrado paar poder comentar.