El Corresponsal

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Febrero 20, 2008

En Colombia, el turno es para marchar contra el paramilitarismo el 6 de marzo

Publicado por elcorresponsal en General

Por: José Ignacio Penagos H.

Después de décadas de tener la palabra guerra y conflicto en su aspecto más negativo en Colombia, la realidad ha cambiado. Los vientos actuales son de paz y en la agenda diaria, todos los temas giran al rededor de la paz, pese a los constantes hechos que todavía acompañan y enlutan a este país.

Los cambios en el ambiente social, político y de conciencia colectiva ha dado un giro de 180 grados al poner en el ambiente los deseos de paz y el rechazo a todas las formas de violencia generadas por quienes insisten en mantener una guerra o un conflicto que nada tiene que ver con la mayoría.

El pasado 4 de febrero millones de colombianos en el mundo salieron a las calles para rechazar a las Farc y su asedio permanente de secuestro, asesinatos, invasiones, campos minados y bombardeos a poblaciones en una violencia de la que todos se cansaron. Ahora el turno es el 6 de marzo con igual importancia de rechazar la violencia de los mal llamados paramilitares o grupos de autodefensa que causan igual terror y cuya acción cruenta incluye la tortura, la mutilación, la desaparición y el destierro de pobladores.

La sociedad colombiana no quiere más violencia venga de donde venga. No quiere ser presa de paramilitares que, si bien se están desmovilizando, muchos se están rearmando. Es importante apoyar la manifestación de 6 de marzo bajo los mismos preceptos de la marcha del 4 de febrero contra las Farc, pero esta vez decir No Mas Violencia, No Mas asesinatos, No mas Paramilitares.

Al igual que la marcha pasada, esta de marzo no debe ser contaminada por movimiento político alguna y no debe asumir protagonismo ningún movimiento, pues nace del pueblo y es el pueblo el que se manifiesta. Es injusto que sectores intenten señalar esta marchas y que insistan en meterlas dentro de las dinámicas políticas de oposición o favorables al gobierno. Es injusto porque partidos políticos nada tienen que ver al igual que nada tiene que ver el gobierno. En ambos casos quien se pronuncia es el pueblo a través de las víctimas de la violencia y sus familiares. Se manifiesta una sociedad cansada de la demencial violencia que solo exige paz.

Un NO rotundo a los paramilitares, cerrar filas contra quienes se rearman, rechazar de plano el paramilitarismo y la justicia privada, exigir que se deje de secuestrar, que reparen a las víctimas, que digan donde tienen enterrados a los desaparecidos, que devuelvan las tierras arrebatadas a las miles de familias, que dejen el negocio narcoterrorista que también tienen es la exigencia del 6 de marzo.

No nació la idea de modo espontáneo ni original en un medio como facebook y más fue una reacción lógica a también rechazar a esa otra enfermedad que naciera como remedio ante las guerrillas de izquierda conformándose en escuadrones de la muerte en guerrillas de derechas; pero esta marcha hay que mirarla, asumirla como complemento, como el ejercicio de un derecho para pedir que cesen las acciones de exterminio y que al fin en Colombia puedan convivir las diferentes ideologías sin que medien las armas, ni los temores, ni las amenazas, ni el terror.

Se acaba febrero y si extraña la fata de impulso mediático y de apoyo de los medios del mundo a esta iniciativa. Esta marcha debería ser tan masiva como la anterior y no solo en Colombia sino en el mundo entero. Los colombianos estamos cansados de la guerra y no nos interesa si son de un lado o de otro, los ciudadanos solo queremos trabajar, estudiar, vivir y disfrutar de un país lleno de recursos y paisajes.

El próximo 6 de marzo marcha por la paz y contra el paramilitarismo.

Febrero 4, 2008

Colmbia marchará unida en el Mundo contra las Farc y contra el secuestro

Publicado por elcorresponsal en General

Por: José Ignacio Penagos H.

La Colombia de hoy tiene varios males nacidos en el mismo seno: la violencia generada por una guerrilla que durante 40 años aprovechó la ausencia del Estado en gran parte del territorio nacional y tratar de imponer su ley. De su macabro accionar nacieron otras formas de violencia, nunca justificables, que fueron vistos en algún momento como remedio a la enfermedad siendo igual o peor de violentas e incrementando la espiral violenta. Fue gracias a las Farc que nacieron los paramilitares, una equivocación creada con la teoría de la Auto-Defensa tras la pésima mirada de creer que cuando las fuerzas legalmente constituidas no pueden defender a la sociedad, el mismo ciudadano tiene “derecho” a la legítima defensa.  Fue entonces cuando el país llegó al lamentable estado de violencia por la que hoy protesta.

A tremenda forma equívoca de evolucionar entre la trastornada visión de combatir “el fuego con fuego” se le sumó el negocio del narcotráfico que llevara a que las Farc perdieran su ideología social que la fundamentaba en su lucha marxista y comunista para dar el salto al capitalismo monetario del negocio del tráfico de drogas y aprovechando su fortaleza militar para defender territorios que cultivaron de coca y que antes carecían de presencia estatal,  pero que al ser reclamados por Estado, llevaría a esta guerrilla a engendrar los mas crueles actos terroristas como forma de respuesta.

Con todo en contra, este grupo es mirado finalmente como lo que es en la actualidad por la comunidad internacional: como un gran cartel de las drogas y como un grupo que siembra el terror en sus zonas de influencia ganándose el estatus de terroristas. Tras los vacíos ideológicos que fueron evidentes más el no saber como demostrar que seguían siendo una guerrilla con ideales de alternativas ideológicas y sociales toda vez que ya los habían perdido, acudieron a la presión del secuestro, la extorsión y el engaño como modo de presión a los diferentes gobiernos democráticos que Colombia ha tenido en las dos últimas décadas y a la comunidad internacional.

Es así como la ciudadanía se comenzó a cansar de ese accionar violento y repudia por igual toda forma de violencia, venga desde donde venga, grupos de guerrilla, paramilitares, delincuencia común o si la violencia viene desde el mismo estado. Son 45 millones de personas que dicen NO MAS a las Farc, generadora de la espiral violenta, y es por ello que los colombianos marchan unidos hoy en todo el mundo.

Es cierto que hay pobreza, que hay desigualdades, que hay injusticias dentro del país. Es cierto como lo es que son males que aquejan a todo el mundo. Pero también es cierto que esa situación no es justificación para ser violentos y cometer secuestros, asesinatos y barbarie.

Es cierto que la violencia paramilitar es tan mala o peor que la de la misma guerrilla. Y también es cierto que los paramilitares también tienen el estatus internacional de terroristas y que vienen siendo combatidos y rechazados al igual que las Farc, con la diferencia que esos grupos de paramilitares han entrado en un proceso de desmovilización y muchos de sus cabecillas están en la cárcel, gracias a una ley a la que las Farc no quieren someterse. Es cierto que a las Farc se les ha invitado a entrar en un diálogo serio con el país para negociar una salida al conflicto y que no la han aceptado, como es cierto que si lo han hecho los paramilitares.

Y no pueden decir las Farc que las invitaciones de la Sociedad Civil, no de los gobiernos exclusivamente, para que negocien una salida al conflicto son mentiras, porque en la historia reciente está que fueron exitosos los casos de negociación y desmovilización de guerrillas como el M19, cuyos integrantes son hoy gobernadores, alcaldes, senadores que desde el escenario de lo político debaten sus ideales y representan a los ciudadanos que los han elegido en cargos de representación. O el mismo caso de EPL.

Es cierto que en Colombia entre el 85 y el 93, fue exterminado por la espiral violenta el partido de izquierda llamado la Unión Patriótica, pero es cierto que no se repitió esta macabra época y ahora vive el Polo Democrático Aternativo, partido de izquierda que es el segundo partido más votado en el país.

Como tal, la guerrilla de las Farc se quedan sin piso para continuar peleando y somentiendo a un país entero. Manteniendo un chataje generalizado a través del terror y el consecuente temor de la población de ser secuestrada, atacada, asesinada.

El país entendió que ni las armas, ni el secuestro, ni las bombas, ni las minas antipersona son una alternativa. No están de acuerdo y ya nadie quiere eso para sus hijos, hermanos, amigos. El país encuentra que las Farc son el origen de casi todos esos males: son quienes tienen mas de 3 mil personas secuestradas por extorsión y por chantaje político, son quienes siembran minas en los campos, reclutan a la fuerza menores de edad que utilizan como escudos humanos en los combates con el ejército, bombardean poblaciones enteras sin importar destruir hospitales, escuelas, iglesias y atacando a la población civil indefensa. Son casualmente los únicos que se matan entre ellos combatiendo ideologías similares como la cadena de muertes entre Farc y ELN y que solo se justifica por la defensa del laboratorios de coca y territorios con cultivos.

El país entendió que son las Farc el origen de tanta violencia, son el nudo que da inicio a la espiral,  a la vez que entendió que durante tantos años, este grupo terrorista no quieren escuchar el clamor de los familiares de los secuestrados, ni de la comunidad internacional que los reclama, ni mucho menos los gritos de “no me maten” de quienes han sido sus víctimas en cautiverio como los diputados del Valle.

Es por eso que los ciudadanos colombianos en todo el mundo, marchan hoy en masa, para elevar su voz de protesta y para recordarle a las Farc que no se les quiere, que se exige la liberación de los secuestrados y con la esperanza de que por ser más, esta vez si escuchen; porque no es el clamor de las voces únicas de los familiares, sino de todo el país que los reclama y que, al rechazar a las Farc, se está rechazando todas forma de violencia y terror. Al rechazar a las Farc se está rechazando a su hijo engendrado de los paramilitares que nacieron para combatirlas.

Hoy en Madrid se marcha en la Plaza Mayor a las 6 de la tarde, que al cambio de hora corresponde a las 12 del día en Colombia. Marchan a la misma hora en España, los colombianos en Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla, Murcia, Oviedo, Asturias, Zaragoza, Córdoba, Alicante entre las 15 ciudades que recibirán y se solidarizarán con el pueblo colombiano.

Por un país en paz, por un país con todos los secuestrados libres, por un país que tiene derecho a vivir tranquilamente y a disfrutar de su riqueza. Por un país que quiere cambiar el sonido de los fusiles de unos cuantos por el de millones de voces que unidas construyen la paz.